Cannabis, la mente y la sociedad: las realidades del hashish
El cannabis es una sustancia conocida desde hace 4000 años por sus efectos sobre la mente y siempre sujeta a opiniones encontradas.
Hasta 1990, el cannabis se consideraba una sustancia que no provocaba efectos nocivos relevantes, considerándose una opción de divertimento personal aceptable, pero en cualquier caso, se desdeñaban sus posibles cualidades terapéuticas.
Actualmente tanto su inocuidad como su carencia de aplicaciones médicas están siendo cuestionadas.
En este contexto este artículo pretende una revisión y actualización de determinadas ideas asociadas al cannabis a fin de llegar a conclusiones científicamente válidas respecto a sus virtudes y riesgos reales.
El artículo está separado en varios apartados relacionados con distintos aspectos de cannabis y su situación científica actual.
Opiaceos
Los principales opiáceos provenientes del opio son la morfina, codeína y tebaína. La papaverina también está presente, pero prácticamente no tiene efecto sobre el sistema nervioso central, por lo que no se considera un opioide.
Alcohol
Habitualmente es la sustancia consumida por los pacientes adictos, como sustancia de inicio de su dependencia o bien la combinan esperando alcanzar un refuerzo de los efectos de otras sustancias.
Tranquilizantes.
Los sedantes son altamente adictivos, por lo que se recurre al tráfico en el mercado negro. Los nombres más comerciales que existen son Valium, Lexotan, Ativan, Royphnol, entre otros.
Cannabis (Marihuana)
La marihuana es una de las drogas mayormente consumida en el mundo, aunque se le reconocen muchos efectos terapéuticos y medicinales, desarrolla adicción, dependencia y tolerancia.

